El salón multiuso del Colegio se transformó en un espacio lleno de imaginación y dulzura durante la celebración del Chocolate Literario 2025, una actividad que reunió a estudiantes, docentes y familias para disfrutar de la lectura en un ambiente acogedor y creativo.
Este esperado encuentro literario tuvo como invitada especial a la actriz Jimena Núñez, quien sorprendió a los estudiantes con un emocionante cuentacuentos inspirado en “El discurso del oso”, la icónica obra de Julio Cortázar. Su interpretación cautivó a los presentes y abrió la jornada con un relato cargado de ternura, humor y reflexión.
Una experiencia para leer, escuchar y disfrutar
Guiados por los presentadores de la ceremonia, los estudiantes vivieron un programa lleno de poesía, cuentos tradicionales, personajes literarios y relatos chilenos, incluyendo:
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una versión declamada de “Sinfonía blanca”,
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el imaginario poético de Nicanor Parra,
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la leyenda mapuche del copihue,
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escenas de “El secuestro de la bibliotecaria”,
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fragmentos de “Las descabelladas aventuras de Julito Cabello”,
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una narración actualizada de Los tres cerditos,
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y relatos orales como la leyenda del Muru.
Cada presentación fue recibida con aplausos, demostrando el entusiasmo y la participación activa de los y las estudiantes durante toda la jornada.
Un cierre lleno de sabor y lectura
Como broche final, los niños y niñas disfrutaron de un delicioso chocolate caliente, frutas y galletas mientras escogían un libro a libre elección para continuar leyendo. Este momento permitió que cada estudiante se sumergiera en una lectura significativa, en un ambiente relajado y acompañado por sus compañeros.
Además, pudieron recorrer algunos de los trabajos realizados durante el año en torno al Plan Lector, reforzando el vínculo entre lectura, creatividad y aprendizaje.
Leer para imaginar, crecer y disfrutar
El Chocolate Literario se consolidó, una vez más, como una instancia que promueve el gusto por la lectura desde la experiencia, el juego y la comunidad. Actividades como esta fortalecen la imaginación, amplían el vocabulario, fomentan la concentración y, por sobre todo, inspiran a los estudiantes a descubrir el enorme mundo que existe dentro de los libros.
Porque, como se dijo al cierre de la ceremonia:
“La lectura es para la mente, lo que el ejercicio es para el cuerpo”.
Un mensaje que quedó resonando entre sonrisas, historias y el dulce aroma del chocolate.







































































