A sus 22 años, nuestra exalumna Matilda Aguirre Salazar ha construido una trayectoria que combina liderazgo, compromiso social, investigación y vocación de servicio. Actualmente cursa un Bachillerato en Ciencias de la Salud en la Universidad Andrés Bello (UNAB), donde ha desarrollado un profundo interés por la investigación científica y el impacto social de la salud.

Entre sus logros más destacados se encuentra su participación como expositora en el Congreso Futuro 2025, uno de los encuentros de divulgación científica y pensamiento más importantes del país. Además, forma parte de Global Shapers, iniciativa impulsada por el Foro Económico Mundial que reúne a jóvenes líderes comprometidos con generar cambios positivos en sus comunidades. También ha sido participante del programa Challenge for Success y, en 2022, fue ganadora del Challenge de la Universidad de los Andes, reconocimiento que destacó su capacidad de innovación y liderazgo.

Actualmente lidera un proyecto de voluntariado enfocado en niños con leucemia que incorpora la risoterapia como herramienta de acompañamiento emocional. La iniciativa trabaja junto al Hospital San Borja y la Clínica Alemana, y busca demostrar cómo la sonrisa, la alegría y el bienestar emocional pueden contribuir significativamente a la calidad de vida de los pacientes pediátricos.

Junto con el trabajo directo con los niños, el equipo también desarrolla una línea de investigación sobre neuroinmunología y su relación con la respuesta tumoral. A través de este estudio buscan comprender cómo las emociones positivas, el bienestar psicológico y factores como la risa pueden influir en el sistema inmunológico, explorando la posibilidad de que una sonrisa no solo alivie el alma, sino que también pueda convertirse en un complemento relevante dentro de los procesos de recuperación y tratamiento.

Una representante de Chile en Francia

Su espíritu de servicio también la llevó a ser seleccionada para representar a Chile en el Encuentro Internacional de Jóvenes en Taizé, Francia, una experiencia que reunirá a jóvenes de distintos países con el propósito de vivir la fe a través del encuentro y el servicio.

La selección estuvo a cargo del Arzobispado de Santiago y consideró la trayectoria pastoral de los postulantes. En el caso de Matilda, su compromiso permanente con la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, junto con diversas cartas de recomendación y el respaldo unánime de los jóvenes de su parroquia, fueron fundamentales para obtener este importante reconocimiento.

Durante tres meses participará en un programa de voluntariado dedicado a atender personas en situación de calle, entregando alimentación, abrigo y acompañamiento. Una experiencia que comenzará el próximo 6 de julio y que representa un nuevo paso en una vida marcada por el servicio al prójimo.

«En el Semiponti encontré a Dios»

Cuando recuerda el origen de esta vocación, Matilda no duda en señalar al Semiponti como un lugar fundamental en su historia.

«En el colegio encontré a Dios», afirma con convicción. Para ella, el SPM fue mucho más que un espacio académico. Fue una comunidad donde descubrió la importancia del amor al prójimo, la solidaridad y el valor de las pequeñas acciones cotidianas. Allí aprendió que una sola palabra puede cambiar el día de una persona y que el modo en que tratamos a los demás deja una huella profunda.

Las misiones, las celebraciones litúrgicas, la Campaña de las Frazadas, Apóstoles en Acción, los Hermanos Mayores y tantas otras experiencias pastorales fueron moldeando su identidad y ayudándola a descubrir su vocación de servicio. No por casualidad fue delegada de pastoral durante gran parte de su etapa escolar, participando activamente en cada instancia que buscara construir comunidad.

Un mensaje para las nuevas generaciones

Hoy, desde la experiencia que ha adquirido en estos años, Matilda tiene un mensaje claro para los estudiantes del Seminario.

Los invita a acercarse a la fe sin prejuicios ni presiones, entendiendo que cada persona vive su propio camino espiritual y que está bien tener dudas. También los anima a aprovechar cada una de las experiencias formativas que ofrece el colegio, pues muchas veces son esas vivencias las que ayudan a descubrir quiénes queremos ser y cómo queremos aportar al mundo.

Pero quizás su reflexión más potente está relacionada con los sueños.

«Lo que quieran lo pueden lograr si trabajan por ello. La edad no es un límite; las ganas son las que importan. El techo lo pone uno mismo», señala.

La historia de Matilda Aguirre es un ejemplo de cómo la formación integral, la fe y el compromiso con los demás pueden transformarse en acciones concretas que impactan positivamente en la sociedad. Una historia que nos recuerda que los grandes cambios comienzan muchas veces con algo tan simple como decidir ponerse al servicio de los demás.

Mensaje del Colegio:

Mati, desde el Seminario queremos felicitarte por todo lo que has logrado a tu corta edad y por demostrar que los sueños pueden convertirse en realidad cuando se trabajan con convicción, esfuerzo y amor por los demás. Tu testimonio nos llena de orgullo y refleja los valores que buscamos formar en cada uno de nuestros estudiantes.

Te deseamos un excelente viaje y mucho éxito en esta nueva experiencia de servicio en Francia. Estamos seguros de que regresarás con nuevas herramientas, aprendizajes y buenas prácticas que seguirán enriqueciendo tu proyecto y beneficiando a tantas personas en Chile. Porque, tal como aprendiste en el Semiponti y hoy transmites a través de tu vida, el trato deja huella. Y estamos convencidos de que seguirás dejando una huella positiva en cada persona que encuentres en tu camino.

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