El pasado miércoles y jueves, los recreos del ciclo menor se transformaron en una verdadera celebración de la cultura chilena. Los estudiantes de 5° básico sorprendieron a sus compañeros con una intervención artística en forma de “restaurante chileno”, donde fueron anfitriones, garzones y dueños, compartiendo con entusiasmo el fruto de semanas de trabajo interdisciplinario.
La actividad, desarrollada en la asignatura de Artes Visuales guiada por la profesora Claudia Rojas, forma parte de la unidad “Tradiciones Chilenas”, cuyo objetivo es reflexionar en torno a nuestra identidad cultural, costumbres y formas de relacionarnos como sociedad.
“Estamos revisando diferentes aspectos de nuestra identidad como chilenos: el folclore, las celebraciones, las costumbres… Y desde ese lugar tomamos la comida típica como una puerta de entrada para comprender cómo nos identificamos y nos relacionamos”, explica la profesora.
Durante el proceso, los estudiantes investigaron distintos platos tradicionales chilenos, su origen, historia y vínculos con otras culturas latinoamericanas, para luego recrearlos utilizando materiales reciclables. Esta decisión no es casual: como colegio con Certificación Ambiental, cada proyecto busca también promover la conciencia ecológica en los estudiantes.
Las creaciones incluyeron representaciones de humitas, pastel de choclo, porotos con riendas, empanadas y más, todas hechas con materiales reutilizados como cartón, botellas, papeles y envases. La actividad culminó con una performance colaborativa, en la que los niños y niñas montaron un restaurante chileno y recibieron con alegría a los estudiantes de otros cursos del ciclo menor.
Esta experiencia se enmarca dentro de la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), una estrategia que promueve el desarrollo de habilidades como la investigación, el pensamiento crítico, la colaboración y la expresión creativa. Al situar a los estudiantes como protagonistas de su propio aprendizaje, el ABP permite integrar contenidos curriculares con situaciones reales y significativas, generando un aprendizaje más profundo, activo y duradero.
Más que una exposición, esta actividad fue un espacio de aprendizaje integral, donde arte, cultura, entretención, sustentabilidad y formación ciudadana se entrelazaron para reforzar valores fundamentales en nuestra comunidad educativa: la identidad, el respeto por el entorno, el trabajo en equipo y la valoración de nuestras raíces.
Felicitamos a los estudiantes de 5° básico y a la profesora Claudia Rojas por esta hermosa iniciativa, que con creatividad y compromiso dio vida a una verdadera fiesta de lo chileno, desde la sala de clases hasta el corazón del colegio.




