Durante la mañana de este martes, toda la comunidad del Colegio se reunió en el gimnasio para celebrar la Eucaristía de Pentecostés, una significativa instancia de oración y encuentro presidida por el capellán del colegio, Padre Andrés Moro Vargas.
La celebración congregó a estudiantes desde Prekínder hasta IV Medio, educadores, asistentes y apoderados, quienes participaron activamente en esta fiesta litúrgica que recuerda la venida del Espíritu Santo sobre los discípulos.
Renovados por el Espíritu Santo
La Eucaristía invitó a toda la comunidad a abrir el corazón al Espíritu Santo, renovando la fe y el compromiso de vivir el Evangelio en comunidad. A través de las lecturas, cantos y momentos de reflexión, los asistentes pudieron profundizar en el mensaje de Pentecostés como un llamado a ser discípulos misioneros del amor de Dios.
Uno de los momentos más significativos fue la renovación de las promesas bautismales, donde representantes de distintos estamentos de la comunidad —estudiantes, educadores, administrativos, directivos y apoderados— participaron con cirios encendidos reafirmando públicamente su fe.
Un signo de solidaridad y encuentro
Durante la presentación de ofrendas, las comunidades curso hicieron entrega simbólica de frazadas tejidas por las familias y educadores, como parte de la tradicional campaña solidaria del colegio. Estas serán entregadas posteriormente a comunidades que más lo necesitan, como signo concreto de amor, dignidad y servicio hacia los demás.
Además, estudiantes de IV Medio presentaron el pan y el vino, acompañando este momento de profundo sentido comunitario y espiritual.
Un envío para seguir caminando en la fe
La jornada finalizó con una bendición especial para los estudiantes de II y III Medio que han iniciado su preparación para el sacramento de la Confirmación, enviándolos a continuar este camino acompañados por la fuerza y los dones del Espíritu Santo.
También se compartió un mensaje de acción de gracias por parte de la rectora Soledad Guzmán Sánz, quien invitó a toda la comunidad a seguir viviendo la educación y la fe en comunidad, con esperanza, compromiso y espíritu de servicio.
Una celebración llena de recogimiento, alegría y sentido pastoral, que recordó a toda la comunidad Semiponti que el Espíritu Santo sigue renovando corazones y acompañando cada etapa de nuestro caminar.





