Los cursos de Prekínder A y B vivieron con gran emoción su hito formativo “Presentación en el Templo”, una celebración que tuvo lugar en la Capilla del colegio y que reunió a los niños junto a sus padres, profesores y equipo pastoral.
La liturgia fue guiada por el Padre Andrés Moro, quien dio la bienvenida recordando que este hito es un momento especial para agradecer a Dios por la vida de cada niño y niña, y para pedir su bendición en el inicio de su camino escolar. Inspirados en el Evangelio de San Lucas (2, 22-40), se recordó cómo Jesús fue presentado en el Templo por María y José, invitando a las familias a revivir ese mismo gesto de fe y confianza en Dios.
Durante la celebración, los padres tuvieron la oportunidad de presentar a sus hijos e hijas al Señor, colocando sus manos sobre ellos y pidiendo su protección y guía para que crezcan en la fe y el amor cristiano. Fue un momento de profunda emotividad, donde la familia y la comunidad escolar se unieron en oración y gratitud.
Uno de los signos más significativos fue la entrega de imanes bendecidos para llevar a casa, recordando a las familias que la fe se vive día a día en el hogar, en la oración y en los gestos de amor.
La coordinadora del ciclo, Elizabeth Conejeros, destacó la relevancia de este encuentro como primer paso de un camino formativo integral:
“Este es el inicio de un largo camino, en el que el colegio y las familias están unidas para trabajar por el bien de cada niño y niña”, señaló.
Este hito formativo no solo reforzó el vínculo espiritual de los estudiantes con Jesús, sino que también fortaleció el compromiso de las familias como primeros educadores en la fe, en conjunto con la misión del colegio.
La jornada concluyó con la bendición final y un canto comunitario, dejando en todos los presentes la certeza de que Dios acompaña y cuida a cada uno de estos niños en su crecimiento, invitándolos a caminar siempre en su amor.










































































