Resolver un problema matemático no siempre significa aplicar una fórmula y encontrar rápidamente una respuesta. A veces implica detenerse, buscar distintos caminos, construir argumentos y ser capaz de demostrar por qué una afirmación es correcta… o por qué no lo es.
Ese fue parte del desafío que asumieron 15 estudiantes de 7° Básico a IV Medio, quienes el pasado 22 de agosto representaron al Semiponti en las XXXVII Olimpiadas Nacionales de Matemática 2026, organizadas por la Facultad de Matemáticas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, a través de su Dirección de Extensión, y la Sociedad de Matemática de Chile.
La instancia invitó a nuestros estudiantes a llevar sus habilidades matemáticas más allá de la sala de clases, enfrentándose a nuevos retos que requieren razonamiento, argumentación lógica y demostraciones para comprobar o refutar distintas afirmaciones.
Para el Área de Matemática, participar de este tipo de experiencias constituye una oportunidad especialmente valiosa para continuar desafiando a nuestros estudiantes, motivándolos a explorar nuevas formas de resolver problemas y, sobre todo, a seguir cultivando su interés y gusto por las matemáticas.
Nuestros representantes
En esta oportunidad participaron Antonella Riffo (7° B), Valentín Patuelli (7° A), Camilo Fuentes (8° A), Tomás Ortega (8° B), Camila Muñoz (8° B), Macarena Lagos (I Medio A), Antonia Díaz (I Medio A), Josefa Poblete (I Medio A), Felipe Álvarez (I Medio A), Rosario Labra (I Medio B), Agustín Recabarren (I Medio B), Julia Muñoz (II Medio A), Montserrat Díaz (II Medio A), Paloma Súarez (III Medio A) y Felipe Poblete (IV Medio A).
Felicitamos a cada uno de ellos por aceptar este desafío y representar a nuestro Colegio en una instancia que pone a prueba no solo sus conocimientos, sino también su capacidad de pensar, argumentar, perseverar y buscar nuevas soluciones.
Agradecemos también a nuestros profesores y profesoras del Área de Matemática, quienes diariamente acompañan y motivan a sus estudiantes, tanto dentro de la sala de clases como en la participación en experiencias que les permiten seguir desarrollando sus talentos.
Porque en matemática, muchas veces, lo más importante no es solamente llegar a una respuesta, sino aprender a construir el camino para encontrarla.






